Guía · Reparación

Llanta doblada o agrietada tras un golpe: ¿cómo reconocerla?

En resumen

Una llanta dañada se reconoce por marcas visibles en el borde, como abolladuras, dobleces o grietas, y por síntomas al conducir: vibraciones en el volante, coche que se va hacia un lado, neumático que pierde aire sin un orificio evidente. Tras un golpe fuerte contra un bache o un bordillo revisa enseguida la rueda; una llanta agrietada no debe usarse y hay que llevarla a valorar.

  • Borde abollado o doblado: posible pérdida de aire
  • Grieta: la llanta no debe usarse
  • Vibraciones tras un golpe: revisa llanta y neumático
En esta página
  1. ¿Cuáles son las señales visibles de una llanta dañada?
  2. ¿Qué síntomas al conducir indican una llanta doblada?
  3. ¿Por qué una llanta dañada hace perder aire?
  4. ¿Se puede conducir con una llanta dañada?
  5. Llanta dañada: ¿reparar o sustituir?
  6. ¿Hay que revisar el neumático junto con la llanta?
  7. ¿Golpe contra un bache o un bordillo en Milán?
  8. Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las señales visibles de una llanta dañada?

Las señales visibles de una llanta dañada están sobre todo en el borde, la parte que toca el neumático y que recibe el golpe en primer lugar.

  • Abolladura o doblez del borde, interior o exterior;
  • grieta en el borde o cerca de los radios;
  • desconchones profundos o falta de material;
  • neumático que no asienta de forma uniforme sobre el borde.

Revisa también la cara interior de la llanta, si puedes verla: muchos daños por bache están ahí y no se ven mirando la rueda desde fuera.

¿Qué síntomas al conducir indican una llanta doblada?

Una llanta doblada se nota sobre todo por vibraciones en el volante o en el asiento, que suelen aumentar con la velocidad. Otros síntomas frecuentes:

  • el coche se va hacia un lado;
  • el neumático pierde aire lentamente aunque no haya orificios visibles;
  • ruidos rítmicos ligados al giro de la rueda.

Estos síntomas también pueden tener otras causas: las encontrarás en la guía sobre vibraciones en el volante y coche que se va hacia un lado.

¿Por qué una llanta dañada hace perder aire?

Una llanta dañada hace perder aire porque el neumático ya no consigue sellar bien sobre el borde deformado. Se crea una pequeña rendija por la que sale el aire, a menudo lentamente.

El resultado es un neumático que se desinfla en cuestión de horas o días. Volver a inflarlo a menudo no soluciona nada: mientras la llanta siga deformada, la fuga vuelve.

¿Se puede conducir con una llanta dañada?

Con una llanta agrietada, no: una grieta puede ensancharse y provocar una pérdida repentina de presión. Con una llanta ligeramente abollada puedes desplazarte solo con prudencia, controlando la presión, hasta que la revisen.

Si después del golpe el volante queda torcido o la rueda parece inclinada, el daño podría afectar también a la suspensión o a la dirección: en ese caso no vuelvas a arrancar y valora el remolque, como se explica en grúa o taller móvil de neumáticos.

Llanta dañada: ¿reparar o sustituir?

Si una llanta se repara o se sustituye lo decide un técnico tras examinarla: depende del tipo de daño, del material y de las indicaciones del fabricante.

DañoIndicación general
Arañazos superficiales en el bordeProblema estético; en general no compromete la estanqueidad
Doblez leve del bordeHay que revisarla: posible pérdida de aire
Doblez marcado o deformaciónA menudo hay que sustituirla
GrietaNo usar la llanta; revisión urgente

¿Hay que revisar el neumático junto con la llanta?

Sí: un golpe lo bastante fuerte como para dañar la llanta puede haber estropeado también el neumático. El daño típico es un bulto en el flanco, señal de que las lonas internas se han roto.

Lee cómo reconocerlo en la guía sobre el bulto en el neumático. Las llantas grandes con neumáticos de perfil bajo están más expuestas a este tipo de daño, como se explica en neumáticos de perfil bajo y llantas grandes.

¿Golpe contra un bache o un bordillo en Milán?

Si después de un golpe el neumático pierde aire o está dañado, SOS Tyre actúa 24 horas en Milán y su provincia, en una media de 30 minutos: revisamos el neumático y la llanta y, si hay una rueda de repuesto utilizable, te ponemos de nuevo en marcha in situ. Llama al +39 377 326 0999 o envía la solicitud de asistencia con una foto de la rueda.

Preguntas frecuentes

¿Se puede enderezar una llanta de aleación doblada?

En algunos casos, un doblez leve pueden tratarlo talleres especializados, pero no siempre es posible ni aconsejable: depende de la magnitud y la posición del daño y de las indicaciones del fabricante. Una llanta agrietada o muy deformada, por lo general, hay que sustituirla.

¿La llanta de chapa se daña menos que la de aleación?

La llanta de chapa (acero) tiende a doblarse en lugar de agrietarse, mientras que la de aleación puede agrietarse con golpes fuertes. Ambas pueden deformarse lo suficiente como para provocar pérdidas de aire o vibraciones. En cualquier caso, tras un golpe fuerte hay que revisar la llanta.

¿Cómo puedo ver la cara interior de la llanta?

En las ruedas delanteras puedes girar el volante a tope hacia un lado para ver mejor la parte interior. Usa la linterna del móvil y mira el borde interior a lo largo de toda la circunferencia, moviendo un poco el coche si hace falta. Muchos daños por bache están precisamente en la cara interior.

Después de cambiar la llanta, ¿hace falta equilibrar?

Sí. Cada vez que se monta un neumático en una llanta, nueva o distinta, hay que equilibrar la rueda para evitar vibraciones. Si el golpe ha sido fuerte, también es útil revisar la alineación, porque la convergencia podría haberse alterado.

Guía elaborada por la redacción de SOS Tyre · Actualizada el . La información es de carácter general: para tu vehículo consulta siempre el manual de uso y mantenimiento.